“La loca de la casa” Rosa Montero

Maquina de escribir
Fascinante. Me gusta cuando un libro me descoloca. Cuando tomo el libro, hasta ese momento un completo desconocido y en ese primer contacto, cargado de expectativas, me desubica. Es como si se estuviera burlando de mis prejuicios o ideas preestablecidas. Una vez transitada la confusión inicial, ese libro o ese autor, tienen posibilidades de convertirse en favorito. Eso me pasó cuando leí “La mujer habitada” de Gioconda Belli. Nunca había leído nada de la autora, la primera página la leí tres veces y una vez pasada la confusión inicial no pude más que amarla.
“La loca de la casa” no fue lo que esperaba, me desubicó, pero me encantó. Este libro, segundo que leo de Rosa Montero, me lo recomendó Jesús Callejo, bloguero, lector aficionado al que le gusta escribir sobre libros, en mi entrada anterior   “El corazón del tártaro”. 
Quizás, “La loca de la casa” no fue lo que esperaba porque rehuye con avidez a ser fácilmente clasificada en algún estilo determinado. Mezcla de ensayo, novela y falacia autobiográfica, Rosa Montero, hace gala de  su brillantez como escritora y me deja pensamientos y reflexiones interesantísmas a cerca del arte de escribir. Porque de eso se trata de este libro, de escribir, de nuestro rol como escritores de la vida. Porque cada uno de nosotros escribe su propia historia, como puede o como más le gusta. Pero también es una historia sobre el amor, la pasión y la locura. “Toda autobiografía es ficcional y toda ficción autobiográfica” decía Roland Barthes
Cuando un libro me genera garabatos, es decir, lo subrayo, lo escribo al margen, le hago flechas y vuelvo a leer varias veces los mismos párrafos para guardarlos en mi memoria; significa que no solo me gustó mucho sino que además me generó nuevos pensamientos. Me “abrió la cabeza”, se dice corrientemente y si algo puedo decir de este libro, es que sus páginas son verdaderos mamarrachos de rayas,flechas y palabras al margen. Un libro que no dibujé es un libro que paso desapercibido y “La loca de la casa” tiene un lugar asegurado en mi memoria y en mi corazón.
#rosamontero
Euge Miqueo

El Corazón del tártaro- Rosa Montero

No parecía un libro a mi medida, de esos que antes de leer siquiera el primer capitulo ya pelean el podio de los libros inolvidables, sin embargo me encantó. Este libro lo tiene todo -diría si esto fuera una reseña literaria- suspenso, intriga, amor, ternura y ese gustito especial a lección aprendida.

Tampoco parecía un libro de estos que me hacen llorar o que están llenos de frases reflexivas que dan ganas de anotar en el margen de algún cuaderno de apuntes. Sin embargo, y me atrevo a reflexionar que por eso me resulto inolvidable, me provocó ambas cosas.  Lágrimas saltarinas que sin previo aviso, sometidas al efecto de un párrafo tan tierno como aleccionador, se desparraman de mis ojos sorprendidos. Como cuando Miguel, hermano menor de la protagonista,  resume en 6 palabras el significado del amor y del perdón: “Lo entiendo, pero te quiero igual”

También llegó la frase reflexiva, de esas que te dejan con la mente girando como un trompo y buscas algún cómplice con quien compartir el efecto arrollador, como cuando Zarza –protagonista de la historia- dice: “Los padres son como la viruela, sus cicatrices permanecen mucho tiempo después de que la enfermedad se haya ido”

Y para cerrar, el gran final;  bien teatral, como a mí me gusta. En suma, lo que empecé creyendo que era un libro de relleno, ideal para la pausa entre un gran libro y otro, terminó siendo el gran libro que la pausa no quiso olvidar.