Tatuajes eternos

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Entregada, vacía, cosificada,

manipulada con la sola

consigna  que vean decorada

 de vida la simple muerte.

Me preparan para la última

fiesta fracasada,

me visten con encajes,

me maquillan y me visitan.

Nadie me saca a bailar

porque estoy acostada,

inerte, fría, rodeada

de flores brujas

con perfumes que marean,

tan lejos de las praderas

de olor a pasto y a sol

¿Por qué si hay bodas en el campo

no hay allí funerales?.

Todos me encierran

y se encierran al saludarme.

¡Siéntanme…! soy la  que abre

la ventana para renovar el aire,

la que hace chistes tontos

y abraza, acaricia, consuela,

intenta reconciliar rencores,

enjuaga lágrimas

y calienta café;

porque no se acaban

mis amores con esta partida

los llevo tatuados

en mi alma eterna.

Grabado- Xilografía. Poema del libro “Custodios”

5

 

Esposos

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Como vino mistela

ágil y perfumado

habitual y aventurero.

Clareando amarronados,

delicados sedimentos esenciales

que con copas de carey

brindan duraderas posibilidades.

Te siento y te elijo

aun con recetas cotidianas

porque sé que entre los dos

existen lazos soñados.

Y si intento alejarme

muero en el intento.

La vida no existe

sin tu temor y mi cielo,

y me creo que vuelo

y tu sonríes y…tiemblo.

No hay extensión

mas tibia que el abrazo

en que me rodeas.

Y el aire ríe y la música planea

y al extender el brazo

la mano que me acaricia

señala donde está el norte

y hacia allá vamos.

Qué sensibilidad los detalles,

qué acompañamiento absoluto

de las pobres veladuras

que reavivas como encantos.

Sólo tu, eres mi dueño,

sólo en ti descanso.

5Foto. Margarita.

Poema del libro “Custodios”

Fin de las vacaciones

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Bello…

¡totalmente bello…!

tan familiar

y desconocido.

Pose del pensador

de Rodin

sobre la mesa

del almuerzo demorado

al regreso de la

playa ventosa.

Soporte es la mano

que sostiene su cabeza

en la espera,

uñas algo largas

de guitarrero,

cara con pocas arrugas

dorada por el sol

de frustrado pescador patagónico,

pelo plateando el gris

con movimientos quietos

en sus ondas

algo alborotadas

que como en un cuadro

atrapan mis olas esperadas

para que me duren

todo el año.

Mañana volveremos,

esfuerzo le augura

el recorrido de mil kilómetros

en la nueva jornada,

pero bien lo valen

dos semanas en nuestro sur…

enamoradas.

5

Dedicada a Enrique.