El túnel – Ernesto Sabato

Por @claritaspina

 

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Hay algo que se conecta con la realidad actual que se me vuelve temeroso y desopilante. Sé que los trasfondos psicológicos y las corrientes filosóficas que envuelven y definen a esta historia son muchas más de las que voy a nombrar.

Sin embargo, me resulta inevitable no exponer la primera relación que me viene a la cabeza. En la primera página del libro, Juan Pablo Castel –el personaje principal– nos pone al tanto del suceso central que será el final de la historia. Directo. Sin ningún tipo de introducción. Una mujer joven llamada María perderá la vida culpa de su locura e irraciocinio. Luego de marchas como la del pasado viernes 3 de junio, este tipo de homicidios pasionales quedan en el foco central de la lucha, de la igualdad, de los derechos respetados. Sabato concebía esta situación particular como el inevitable desenlace de un loco enamorado que se entera que lo engañan. Pero no contaba con que se iría volviendo tanto más repudiada e incomprendida a lo largo del tiempo.

Esto sucede con todas las obras, con todo el arte. Cómo se desactualizan, se descontextualizan. No obstante, quiero creer que en 1948, en el fondo de las consciencias de muchas o varias personas, no estaba bien el matar por amor. No estaba bien el quitarle la existencia a una mujer por su desamor.

El túnel es una historia corta. Se desenvuelve en un contexto porteño, urbano y argentino. Pero a medida que se suceden las páginas, da la sensación de estar atravesando los hechos en un ambiente sin horarios, sin días… la noche y el día, la luz que aparece o se apaga, los viajes a pie, en auto, llevados por dos piernas complicadas o por un alma en estado de puro delirio…

Emociona el escuchar muchos pensamientos ingenuos de Castel; cómo ve el mundo y cómo se ubica en ese contexto. También produce una extraña impresión atestiguar las voces en su cabeza que no lo dejan pensar con claridad y lo acompañan en ese camino tenso y destinado al final más horripilante.

La obra más importante de Sabato está incluida en un listado de otros cuatro títulos ubicados dentro del existencialismo: La náusea (1938) de Jean-Paul Sartre, El pozo (1939) de Juan Carlos Onetti y El extranjero (1942) de Albert Camus. Éstas se encuentran narradas en primera persona, en un tono testimonial, en donde sus protagonistas se enfrentan a la falta de sentido de la realidad, no encajando en el mundo y coquetean con la idea de la muerte.

Eso es lo que tiene la acción literaria. Cómo nos permite identificarnos con personajes, cuando el no encajar o vivir en realidades a veces paralelas parece mucho más cotidiano de lo que alcanzamos a concientizar.

 

Ficha técnica

Título: El túnel

Autor: Ernesto Sabato

Editorial: Planeta

Año de edición: 2012

Temática: Novela psicológica

 

clarita

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“La elegancia del erizo”Muriel Barbery. Club de Lectura

Por @eugemiqueo

No tenía idea quien era la autora y no había leído ninguna reseña de este libro que me llamaba sin descanso desde hace varios meses. Finalmente tome riendas en el asunto y lo conseguí usado y en excelentes condiciones. Lo había esperado tanto, tenía tanta ansiedad por leerlo, aún sin saber si quiera de qué se trataba, que no había manera de que saliera bien. El libro estaba destinado a fallar en su misión de colmar mis expectativas por más bueno que fuera. Pero, al vagabundear en mis pesimistas expectativas no tenía en cuenta que La elegancia del erizo escrito por Muriel Barbery, autora francesa y profesora de Filosofía, es realmente un libro maravilloso, mágico y hermoso. Es una historia simple que permite la lectura en varios niveles porque brinda una cantidad de información sobre arte, filosofía, psicología y sociología impresionante y que está narrada en una forma bellísima, casi poética. La historia está narrada por sus dos personajes principales, Paloma y Reneé , brillantes, tiernas y solitarias criaturas, que hacen un culto del placer de las cosas cotidianas, la amistad, el arte y la belleza.

(…) “Sí, el universo conspira a la vacuidad, las almas perdidas lloran la belleza, la insignificancia nos rodea. Entonces, tomamos una taza  de té. Se hace el silencio, fuera se oye soplar el viento, crujen las hojas de otoño y levantan el vuelo, el gato duerme, bañado en una cálida luz. Y, en cada sorbo, el tiempo se sublima.(…)”

De lectura lenta y apacible, recomendado únicamente para almas sensibles.

Euge Miqueo


Por @clarita_spina

Lo que construye la conexión entre un lector y la historia contada en un libro en particular, son los personajes. La mayoría de las veces. Esos agentes indispensables que conforman la vía de expresión de los escritores.

La elegancia del erizo me produjo una sacudida interna para poder darme cuenta de eso. No es la primera vez que sucede, sin embargo, fue una de las veces que más me quedó impregnada el alma de ellos. Los personajes.

Me acerco a la composición que les brinda Muriel Barbery: una avasallante personalidad a cada uno; describiendo sus mentes, sus ropas, sus andares y los sonidos de las voces que les rondan por las cabezas. No imagino otra manera de identificarme y sentirme parte de la historia.

Porque cuando a un lector le permiten ese espacio para convivir en el relato, éste puede dejarse llevar por los mares violentos y tomar posturas más arriesgadas y comprometidas. No basta el simple lugar pasivo y olvidado; vale más la compenetración compleja y audaz.

Es algo hermoso poder ser testigo de relaciones y posturas, siendo éstas únicas y especiales. No es que todo en este mundo tiene el mismo valor, el mismo peso y las mismas consecuencias en nuestras existencias. A veces, resulta bueno saberlo a tiempo. Otras veces es sorprendente lo que trae la vida, sin previo aviso, en cualquier momento, presentado inexplicablemente.

Una decisión radical considero a ser y crecer de manera conjunta con los seres recurrentes de nuestros caminos.

Hace falta eso, nada más. Caminar.

clarita

 

 

 

Ficha técnica de La elegancia del erizo
 
Título: La elegancia del erizo
Autor: Muriel Barbery
Editorial: Grupo Editorial Planeta – Sello Booket
Año de edición: 2016
Temática: Narrativa francesa

Para los que se fanaticen tanto como nosotras con éste libro, les dejamos el link de la película completa y en español. ¡Véanla solo después  de leer el libro! Y si disfrutan de las cosas sencillas, como un rico té o una linda mesa, visiten el blog de Marina, Solo para Mi, que es realmente precioso.

(…) “Me  digo, que al  fin de cuentas quizás eso sea la vida: Mucha desesperación pero también algunos momentos de belleza dónde el tiempo ya no es igual”(…)

Sin dudas, éste libro y ésta película, ¡son una belleza!

¡Buen fin de semana!

“Cien años de Soledad” Gabriel García Marquez- Club de Lectura

 

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Cien años de soledad por @eugemiqueo

Confieso, no soy una mujer de clásicos. Prendan la hoguera, me declaro culpable.
“Cien años de Soledad” de Gabriel García Márquez, ícono de la literatura latinoamericana, pasó por mi vida sin pena ni gloria. Que el autor es un genio no me cabe duda, que el libro es una obra maestra del realismo mágico, tampoco.
¿Pero es acaso el virtuosismo indiscutido condición necesaria para que un libro ocupe un lugar especial en tu vida y en tu biblioteca?
Como estudiante de letras y aspirante a escritora, “Cien años de Soledad” me resultó sumamente interesante, dejó en mí vastas y variadas enseñanzas, sobre todo en lo relacionado con la  libertad para componer. Racionalmente, puedo reconocer que es una obra brillante.
Como lectora, sin embargo, no logró hacerse espacio entre mis obras más queridas. Es curiosa la necesidad desesperada de amar ciertas piezas literarias. Se supone que siendo estudiante de Letras, deberían gustarme “determinada clase de lecturas” y no otras, al menos eso dice el estereotipo fijado en mi mente. Pero la mecha no prendió. Simplemente, no sucedió.
Y… como una obra se escribe tantas veces como sea leída, según aprendí en la facultad, hagan caso omiso de estas palabras y no dejen de leer esta obra maravillosa de la literatura latinoamericana.

Euge Miqueo

 


 

Cien años de Soledad por @clarita_spina

Gabriel García Márquez es un alma que suele entrometerse por los recovecos de nuestros días sigilosa y cuidadosamente. Es un escritor que se ha ganado uno de los lugares más preciados en nuestros recuerdos, en nuestros pensamientos y en nuestras bibliotecas. Se encargó de ponernos al tanto de la existencia de tantas personas con tantos nombres; de tantos nombres repetidos hasta el cansancio, porque en las familias grandes suceden ese tipo de cosas y no hace falta más que respetarlas y darlas por aceptadas.

Se propuso convertir un tomo de hojas en una de las historias más hermosas que el mundo ha podido leer. Tomar ese libro e inmiscuirse entre las páginas, es un camino de ida. Permitir que los Buendía se apropien de nosotros tan cariñosa y sutilmente, nos permite no darnos cuenta cuando por fin estamos en Macondo, conviviendo con la eterna Úrsula o con la eterna lluvia que nos calará las ideas por cuatro años, once meses y dos días.

Cien años de soledad no puede explicarse, no puede reproducirse. García Márquez fue tan justo y propicio con el uso y la entonación que le dio a sus palabras, que sería un desafío imposible en los mismos cien años procurar acercarse apenas a su melodía. Porque eso es lo que tiene esta historia: una melodía y una cadencia, que te van llevando a lo largo y ancho de un tiempo que vaya a saber uno de dónde sale, con qué se conecta interiormente. Vale vivirlo y experimentarlo.

Es una de las grandes obras de la literatura del siglo XX, y es como tal digna de mis mejores elogios y sentimientos de cariño.

#clubdelectura

Manda tu reseña: eugemiqueo@gmail.com

clarita