Mujer

100_0726

Una aprende a amar

con entrega sublime,

se da al hombre,

a los hijos, al hogar

y a la profesión…

hasta que se disocia

y una cree que es lo que dio,

y se vacía en cuencos.

El mandato desangra mensualmente

mientras sus riegos

son banderías de macho

ostentosamente.

Dos veces se partido mi pelvis

con sus nacimientos

que han tatuado mi cuerpo,

mi alma y mi mente.

Su cuerpo no se ha alterado

sigue regando urgente,

aunque el tiempo transcurrido

ha saldado simientes.

Yo tengo un canal embellecido

y tu tienes sequía del estero…

por no valorar la fuente.

Grabado. Linoleografía. Margarita.5

Poema del libro “Custodios”.

Anuncios