Romance del nacimiento

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Miraba sólo el futuro,

de madrugada a la tarde

se consumía llorando,

sabiendo que iba a ser madre

a escondidas de la gente.

Casa no podría darle,

más que brazos de coraje

pero creciendo sin padre.

Pasaron las nueve lunas,

nadie se atrevía a hablarle,

de compañía su vientre

de sueño solo esperarles.

Tal vez el viaje fue largo,

ancho mundo pa encontrarle.

Llegó el día amanecido,

junto a la vida que nace

regresaron dos brazos hombros

atentos para tomarle.

Dos hombres en los extremos

que la vida supo darle.

5

Moro mío

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Morena quisiera ser para

que mis soles no te den desilusiones.

Que me arde tu fulgor

sobre el blanco de mi piel

y me deslumbra al danzar

ese querer y no querer

ese aflojar y retener

ese avanzar y retroceder,

que tu corazón ole ciñe mi padecer

y no sé si resistiré el calor de pertenecer,

pero… por favor… inténtale.

Abrázame fuertemente

báñame con lo oscuro de tu pelo y tu piel,

llámame con el repiqueteo vibrante

de tus pies sobre el tablado,

que he ensayado seguirte desde que te he mirado

y aunque rubia yo he nacido siento la sangre calé.

5

Poema del libro “Custodios”.

Obra de la artista plástica Lucy Mattos.

Brazos de piedra

escudo

 

He venido de vacaciones

después de tres años,

tu living sigue

imponente y cálido.

No he llegado a conocer

tu  alcoba

pero en estos sillones de piedra

me siento tan acomodada

que si me excedo en confianza,

sé caballero y no me

descubras avergonzada.

Tengo el cielo por techo

luminarias  de sol pálidas

y tu jardín de agua

que me canta y me calla;

afuera hay mucho viento

no es día de playa.

Es tan intenso lo que nos une

que empequeñece lo que nos separa

pues al resguardo de tu acantilado

tenemos nuestro interior

privado y mágico.

Noto que están exaltados

los loros barranqueros,

claro…es pleno enero

ya los pichones crecieron,

a ellos también los he

echado de menos.

Sólo quisiera saber si tú

 alguna vez me has recordado;

deja, no me contestes ahora,

¡es aún tan temprano!.

Ayer vine a despedirme,

era de tarde, no te encontré

y el vacío era tan grande

y había tanta gente,

ya sé… rompí la regla:

los espacios deben respetarse.

Espero que no te dure el enojo

y el año que viene

alguna mañana de verano

pueda encontrarte

para sentarnos a conversar

como dos amigos de siempre,

me siento tan completa

al acompañarte.

5

Poema inspirado en el balneario “El condor” Viedma. Río Negro. Argentina.

Grabado. Xilografía. Detalle de un escudo de guerrero. Margarita.

Pasional

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Rebasaste toda

mi legalidad.

Imperaste en mi

vulnerabilidad.

Fuiste el extremo

de mis excesos.

El tembladeral

de mi equilibrio.

La posible sinrazón

imposible.

El riesgo

de toda seguridad.

La potencia vital

en su esencia.

La locura que sólo

reconoce cuerdas musicales.

El punto “G” de mi tiempo,

eternidad soñada.

Fuiste…la pasión.

5

Oleo “Mujer del sombrero” de Enrique Crivellari.

Prometo

100_1629

Y me haz amado

con las líneas de gesto en mi frente

y algunas arrugas que afean el mediterráneo de mis ojos celestes.

Me avergüenza la vejez y el tiempo perdido

que sospechas a trasluz de mis vestidos prestados .

Yo sólo tiendo a imaginarte en un transcurrir pasado

amando hasta el mínimo efecto de tus años cansados.

¿Por qué no existen lentes para  ver de cerca sueños dorados?

para seres que vuelan entre cuerdas astrales

y es tan fétida la podredumbre del tiempo que  lastima

que da lástima mi segunda adolescencia inventada

que me arde y te llama.

Quisiera un cuarto oscuro

donde voces y risas nos guíen

y aparezcan en materia corpórea lo más bellos que fuimos

pero en vibraciones todo lo que ahora sentimos,

perfección de universo y eternidad de tiempo.

No sé cómo, ni cuándo o dónde

pero antes de partir te abrazaré… por un momento.

                    5

Obra “Puerto Montt”  (Agua fuerte/ agua tinta) de Lucy Mattos. Museo Lucy Mattos. Arte contemporáneo.  Av. Libertador 17.426. Tel. 4732.2585 o 4747.1942. San Isidro. Bs As.

Poema del libro “Custodios”

Animal desalmado

100_1673

Y el ánima se encontró

al fin con el animal.

Pensó que serían compatibles

pues a ella sólo

le faltaba una letra,

la “L” para ser como él.

Nunca le faltó tan poco

para encontrar su par.

¡Sorpresa…sorpresa…!

la “L” que le faltaba

a ella era de animal

pero la que tenía él

no era de alma.

Entonces se dio cuenta

que era una bestia.

Más que nunca se distanciaron

con soledades para siempre

irreconciliables.

5

Grabado de Leopoldo Di Salvo. Título “Gótico”. Mención especial, municipalidad de Tres de Febrero-Sapi (pequeño formato) 2009.

Recuérdame en rojo

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Recuérdame en rojo

como la piel de la manzana

que estalla ante la mordida

sometiendo la compuerta

de un disfrute de pulpa fresca y jugoso.

Recuérdame en rojo como

bocanada de granada,

rebelde y defraudada,

que se reserva en su entrega

las semillas duras que

que al final desechas.

Recuérdame en rojo

Como el vino en las copas

al trasluz de las velas.

Recuérdame en rojo

como el primer raspón

en la carne nueva del niño

que le avisa su humanidad

de funeral y de magia.

Recuérdame en rojo

como la cubierta

del cuaderno de sociales

que buscamos toda

una noche en quioscos búhos

para que nuestro hijo

conociera la responsabilidad

de cumplir.

Recuérdame en rojo

cuando se acerque mi oscuridad  negra,

cuando mi abrazo sea gris

y mi corazón necroso.

Recuérdame en rojo

junto al momento de estar juntos,

junto a pilares colosales

llenos de sabia humana

de adornos de navidad

y moños de regalos.

Recuérdame en rojo

cuando los demás

crean conocerme en celeste

guíñame un ojo

y recuérdame en rojo.

5

Joya de Lucy Mattos. Museo Lucy Mattos. Arte contemporáneo. Becar. San Isidro. Bs As.

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