Romance del nacimiento

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Miraba sólo el futuro,

de madrugada a la tarde

se consumía llorando,

sabiendo que iba a ser madre

a escondidas de la gente.

Casa no podría darle,

más que brazos de coraje

pero creciendo sin padre.

Pasaron las nueve lunas,

nadie se atrevía a hablarle,

de compañía su vientre

de sueño solo esperarles.

Tal vez el viaje fue largo,

ancho mundo pa encontrarle.

Llegó el día amanecido,

junto a la vida que nace

regresaron dos brazos hombros

atentos para tomarle.

Dos hombres en los extremos

que la vida supo darle.

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4 pensamientos en “Romance del nacimiento

  1. Margarita me gustó mucho el final de esta poesía. La aparición de “los hombros”, que al leerlo masculinicé.
    Puedo haberme equivocado o volcar mi deseo de padre en esa situación.
    Pero ese “regresaron” me lleva a la alegría de la parturienta que ya no va a estar sola con su bebé.
    Sin embargo encuentro dos hombres… y allí asociados como regalo de la vida, entonces puedo pensar en el padre de la joven y en el regreso del padre del recién nacido.
    Si me equivoqué porque heché a volar mi imaginación con tu poesía, por favor contame como la pensaste tu.
    Un abrazo muy tierno
    Susana

    Me gusta

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